Burt's Bees
La rutina perfecta para las noches de verano para pieles sensibles

La rutina perfecta para las noches de verano para pieles sensibles

Contenido realizado en alianza con Mindbodygreen

La noche debería ser un momento para relajarse, no solo para nuestra mente sino también para nuestra piel. Con tan solo diez minutos, puedes terminar un día ajetreado con una noche relajante. No se trata de cumplir con todos los pasos sí o sí (¡pero lee el N.º 1 y no te vayas a dormir sin limpiarte el rostro!), sino de encontrar lo que funciona para ti y apegarte a eso. A continuación, te damos algunos consejos para tener en cuenta:

  1. Retira todo el maquillaje, protector solar, etc. con un buen limpiador.

El verano es un tiempo de ocio y diversión bajo el sol. Si usas protector solar todos los días o si estuviste en la playa, considera agregar un  aceite limpiador a tu rutina. Los aceites limpiadores disuelven el maquillaje y el protector solar difíciles de remover y el exceso de aceite y sudor. Luego, aplica tu limpiador normal. Si eso es demasiado complicado, intenta usar las toallitas limpiadoras faciales para pieles sensibles de Burt’s Bees con extracto de algodón. Guárdalas en tu mesa de noche y aplícalas en tu rostro antes de irte a dormir. Estas toallitas son suaves para la piel sensible y eliminan el maquillaje de manera rápida y fácil, sin necesidad de enjuagar.

  1. Exfolia suavemente.

Debido a que en el verano pasamos más tiempo al aire libre que en otra época, es importante mantener la piel lo más fuerte posible. Probablemente, el verano no sea el momento adecuado para realizar una exfoliación con un peeling químico intenso, un rejuvenecimiento con láser o un exfoliante súper fuerte, porque debilitan la piel. En su lugar, exfolia suavemente tu piel una o dos noches a la semana utilizando productos que contengan ácidos de frutas y enzimas, como la papaya y la piña.

  1. Lavarse el rostro con un tónico hidratante y sin alcohol.

Muchas personas omiten este paso porque suelen usar un tónico astringente con infusión de alcohol y no lo consideran como otro método para hidratar la piel. Prueba con uno que no tenga alcohol secante, ya que puede hacer una gran diferencia para la piel seca o sensible. Tip de un profesional: guárdalo en el refrigerador para darle un extra de frescura.

  1. Dedícale un momento a la hidratación.

Usa una crema hidratante para la piel sensible como la crema hidratante de día para pieles sensibles de Burt’s Bees o, si tu piel es más seca o tiende a pelarse, puedes usar la crema de noche para pieles sensibles de Burt’s Bees. Frótala entre las palmas de las manos y aplícala dándote palmaditas (en vez de frotar) en todo el rostro hasta obtener un aspecto húmedo y brillante.

  1. Sácate el “cansancio” con masajes.

Después de hidratarte, date un pequeño masaje. Solo te tomará dos minutos y te ayudará brindándote una sensación de alivio, desinflamación y le dará a tu piel un brillo indiscutible. Pasa los dedos índice y medio por el contorno del rostro aplicando una presión muy ligera: alrededor de los ojos, debajo de los pómulos, la frente, los pliegues nasolabiales (las llamadas “líneas de la sonrisa”) y a lo largo de la mandíbula moviéndola hacia afuera desde el centro del rostro. Luego regresa a estas zonas y sigue las mismas líneas, pero dándole palmaditas suaves a tu rostro. Puede parecer contradictorio, pero drenarás tu piel solo con movimientos suaves. Si aplicas demasiada presión, estarás entrando en la capa muscular, por lo que te recomendamos mantener una presión entre moderada y suave.

  1. Relájate con una máscara para ojos refrescante.

Después de pasar un largo día frente a una pantalla, cuando hace calor, si has estado llorando o porque simplemente quieres hacerlo, colocar una máscara para refrescar tus ojos puede sentirte casi milagroso. Pon unos cubos de hielo en una bolsa de plástico, toma una tela para el rostro y pon tu música de meditación relajante, podcast o lista de reproducción favorita. Recuéstate, coloca la tela para el rostro sobre tus ojos y los cubos de hielo encima de ella. Si la temperatura es muy intensa, dobla la tela a la mitad para generar una capa extra entre tu piel y los cubos.